Airbnb Viena (alojamiento en Viena)

El mes pasado mis padres vinieron de visita. Como ya habíamos estado en Brno y Praga (en Junio), decidimos que la siguiente quedada sería en Viena, que queda bastante cerca.

Una vez escogida la fecha empezamos a mirar la disponibilidad de los hoteles. Pero claro, al ser tres, o bien teníamos que reservar dos habitaciones, o una grande. Y los precios de éstas se disparaban bastante (Viena no es barata) y solían estar alejadas del centro.

Entonces valoramos la opción de buscar alojamiento usando Airbnb. Tampoco queríamos más lujos que un apartamento con dos camas donde poder dormir. Encontramos algunos muy céntricos y bastante bien de precio.

viena carro caballos

 

Uno de los  que nos llamó la atención era el de Alfons, un abuelete vienés muy majo. Lo bueno es que pese al estar en pleno centro (tres minutos a pie de la catedral) está en una zona muy tranquila. Leímos las críticas y acabamos de convencernos. Todas hablaban de la amabilidad y atención de Alfons. Así que no lo pensamos más, me creé un perfil en la página y le escribí.

La página funciona de forma parecida a Couchsurfing, aunque pagando por las estancias. Cuando alguien se hospeda en casa de otro usuario deja una valoración. De esta manera es fácil ver si el apartamento ha gustado a otros huéspedes o no. Lo mismo ocurre con los propietarios, que pueden ver las valoraciones de sus huéspedes, aunque normalmente estos no tienen tantas, o ninguna, como era mi caso.

Airbnb se lleva un porcentaje del pago, y es posible cancelar la reserva hasta pocos días antes. No sé si cambiará en el futuro, pero hasta ahora hay bastantes facilidades. Aunque claro, depende siempre de la voluntad del casero. Por ejemplo, en nuestro caso nos interesaba hacer el check-in el jueves por la mañana temprano, sobre las diez. Aunque en la página se indicaba que era a partir del mediodía, Alfons no nos puso ninguna pega, y a la hora acordada estaba en la entrada esperándome.

 

Más que como en una habitación de hotel, cuando entré en el apartamento de Alfons me encontré como si estuviese en mi propia casa. La cocina estaba completamente equipada: cafetera, horno, microondas, vajilla, y todo tipo de sartenes y ollas. Los cajones llenos de comida: diferentes tipos de pasta, pan, cereales, zumos… Todo para nosotros y sin necesidad de ser repuesto. Incluso en la nevera había un plato lleno de embutidos para que desayunásemos esa mañana. Vale, no era embutido español, pero todo un detalle.

En el salón teníamos televisión por cable, y por si nos aburríamos también varias películas en DVD, y, como no, conexión a internet. Seguro que se me olvidan muchas cosas, pero con las que he nombrado uno se puede hacer a la idea de cómo fue nuestra estancia.

Normal que el boca a boca haya funcionado y durante las próximas semanas apenas tenga disponibilidad. El otro día un amigo me pidió sugerencias sobre alojamiento en Viena, y al consultar la página de Airbnb me di cuenta que Alfons apenas tiene disponibilidad para estos meses. Así que mejor mirarlo con tiempo.

Y no, no cobro nada de comisión de Airbnb ni de Alfons por escribir todo esto. 😛

 

 

 

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1 respuesta

  1. 21 junio, 2015

    […] a sitios bastante buenos y nada caros (para lo que es Viena). De momento sólo he hablado de Airbnb, la opción que utilizamos par alojarnos. A ver si en cuanto tenga algo tiempo puedo escribir […]

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