Lednice

Llegamos con algo de antelación a la estación de Breclav, porque nos han dicho que el tren que nos lleva hasta Lednice es algo pequeño. Y no les falta razón. Un sólo vagón, muy antiguo, que ha de contaminar que da gusto. Nos toca ir de pie, pero el trayecto son sólo 20 minutos así que tampoco se nos hace pesado.

Durante el recorrido vemos varios ciclistas que hacen el trayecto en bici. Es una buena opción para pasar el día. Esta zona está llena de rutas ciclistas, y hay quien llega a Lednice desde más allá de Breclav.

tren breclav lednice

buho aguila lednice

locomotora lednice breclav

lednice breclav

estacion lednice

 

Se nota que ha llegado el buen tiempo porque la estación está llena de gente. Además, que es una de las mejores escapadas de un día en la zona de Moravia.

Lo primero que ve uno al llegar a Lednice es verde, verde y más verde. Después de atravesar un pequeño parque junto a la estación llegamos a unos jardines muy bien cuidados. Y es cuando vemos a la marabunta de gente y familias por todas partes.

Tras una vuelta por los jardines del Chateau encontramos un hueco en una terraza para comer algo y no nos lo pensamos dos veces.

jardines lednice

jardin lednice

palacio lednice

dia soleado lednice

lednice chateau

ciclismo lednice

 

La terraza está llena de familias y más familias que han llegado en bici hasta Lednice, o que simplemente han ido a dar una vuelta por los jardines. En ese momento siento envidia, mucha envidia de todos esos ciclistas. Familias enteras, desde chavales que apenas tocan con los pies en el suelo hasta abuelos. Estoy deseando cobrar mi “relocation packet” y hacerme con una bici para hacer escapadas los fines de semana.

Uno de los atracciones turísticas es un espectáculo con búhos y águilas. Tuvimos la suerte de coincidir con Edward Norton y su águila, en el mismo Lednice!! Pero creo que la gente no le reconoció, o se fijó más en su águila. No sé.

buho aguila lednice

edward norton lednice

 

El parque es realmente inmenso. Dudamos si llegar hasta el minarete o no. Al final decidimos ir y apurar hasta el último tren del día. Y digo apurar porque el tren es bastante pequeño, y si no llegamos con antelación igual nos quedamos fuera.

verde lednice

parque lednice

naturaleza lednice

panoramica lednice minarete

 

Después de caminar un buen rato llegamos finalmente al minarete. Y os preguntaréis, ¿que pinta un minarete en medio de la nada? Pues yo también. Resulta que el príncipe Alois Josef I de Lienchestein quería ampliar su modosito jardín. Así que invitó a su amigo el arquitecto Josef Hardtmuth para que lo adornara con unos cuantos monumentos. Y este instaló el típico pabellón chino, templo del sol y casa gótica que todo buen hijo de vecino tiene. Además de todas estas estructuras (de las que hoy no se conserva ninguna) diseñó una alta torre de observación: el minarete.

lednice minarete

desde lo alto minarete

minarete lednice

 

Las vistas desde el minarete son brutales. Merece la pena subir los trescientos dos escalones que nos separan del mirador exterior. Una vez arriba podemos ver, al otro lado del lago, el Chateau junto al que hemos estado comiendo esta mañana.

escalera minarete lednice

minarete lednice republica checa

lago vistas minarete lednice

vistas chateau minarete lednice

 

Al final llegamos con algo de tiempo y no tenemos problemas a la hora de volver. Hay mucha menos gente que a la ida. De hecho podemos volver sentados y todo.

 

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1 respuesta

  1. 8 julio, 2015

    […] visita a Plzen no habíamos hecho ninguna otra escapada por la República Checa. Y sin contar con Lednice, todas a ciudades. Esta vez tocó algo de […]

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