Pilsen, fábrica de cerveza y poco más

Pilsen (en checo Plzen) es la cuarta ciudad de la República Checa y la segunda de Moravia, tras Praga. En realidad es una ciudad bastante feucha, y si no fuese por la fábrica de cerveza apenas tendría visitantes.

Hay muchas ciudades que merecen una visita antes que Plzen: Olomouc, Kromeric, Telc, o Trebic, por poner algunos ejemplos. Pero claro, Pilsen tiene la fábrica de cerveza. Y eso pesa mucho en este país.

 

Para el viaje al final nos juntamos unos cuantos, más de los que pensaba. Y sorprendentemente el plan tiró hacia adelante sin muchos problemas.

Para llegar a Pilsen desde Brno tuvimos que hacer escala en Praga. Como no, la mejor opción fue ir con Student Agency, pero esta vez los buses salían desde Zlicin, una estación a las afueras de Praga, así que entre una cosa y otra tardamos casi 5 horas en llegar a Pilsen.

Nada más llegar a la estación fuimos en busca del albergue, que resultó estar en un barrio que nada tiene que envidiar al de Cejl en Brno. Volvimos hacia el centro para visitar las mayores atracciones de la ciudad. Cosa que quedó en un simple paseo, ya que tanto la torre de la Catedral de San Bartolomé como la Gran Sinagoga estaban cerradas.

Lo de la Sinagoga se entiende por ser sábado, pero con la torre de la iglesia tuvimos mala suerte que estaba cerrada por mantenimiento, o eso entendimos.

 

 

Fábrica cerveza de Pilsner (Plzenský prazdroj)

La razón de venir a Pilsen no era otra que visitar su fábrica de cerveza. Al llegar nos apuntamos al primer tour en inglés que había y fuimos al restaurante a tomar un par de cervezas para hacer tiempo.

Gran fallo el mío de no ir al baño antes de que empezase el tour. Y es que en la fábrica no había posibilidad de ir, y tomarse dos cervezas en este país implica llevar un litro de cerveza en el cuerpo. Así que el recorrido se me hizo algo largo. Pero bueno, quitando este detalle el tour estuvo bastante bien.

La cerveza Pilnser Urquell es de tipo lager, y se viene produciendo desde 1842. Hoy en día el encargado de la producción es el grupo SABMiller. Además de Pilsner Urquell, se producen también Gambrinus, Radegast, Kozel y Fenix (una de trigo que está entre mis preferidas). La historia de la fábrica es la siguiente:

Antes de 1840 la cerveza típica de Bohemia era de fermentación alta y tenía un color oscuro y turbio. Los alemanes burgueses de la ciudad no estaban satisfechos con su calidad así que decidieron deshacerse de 36 barriles de cerveza.

Apostaron por una cervecería que usase técnicas más innovadoras, la Bürgerbrauerei, y encargaron a Josef Groll, un cervecero bávaro, producir esta mejor cerveza.

El 5 de Octubre de 1842 Groll finalizó el proceso de producción y la nueva cerveza fue servida por primera vez en las fiestas de San Martín de ese mismo año.

 

El día de la visita la línea de producción estaba parada debido a tareas de limpieza, así que no pudimos ver las cintas en movimiento.

Al final de la visita nos dejaron probar un vaso de Pilnser Urquell sin filtrar ni pasteurizar, almacenada en los barriles que se utilizaban antaño. Nada que ver con la cerveza que nos puedan servir hoy en día en cualquier bar.

Tras la visita cenamos en Na Spilce, el restaurante que hay junto a la fábrica. Con capacidad para 550 personas es el más grande de toda Bohemia y, como no, sirven cerveza Pilnser sin filtrar.

Nota: Pilsner no es ni de lejos de las cervezas que más gustan aquí, o al menos a mi, pero el hecho de que sea sin filtrar (como en este restaurante), o incluso sin pasteurizar (como la que nos dieron al final del tour) se agradece.

 

Después de cenar fuimos al albergue a dejar las cosas y a tomar algo. Se nota que Pilsen es una ciudad bastante pequeña y que era sábado (el día flojo para salir por estas latitudes). Aún así aguantamos hasta bastante tarde.

El domingo nos levantamos casi a la hora de check-out y volvimos hacia el centro. Tuvimos la misma suerte que el día anterior; tanto la sinagoga como la torre de la catedral seguían cerradas. Así que las últimas horas en Pilsen las pasamos visitando el Museo de la Cerveza y comiendo en U SAlzmannu, un restaurante bastante bueno que hay junto a la plaza.

 

 

 

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. 8 julio, 2015

    […] la visita a Plzen no habíamos hecho ninguna otra escapada por la República Checa, y, sin contar con Lednice, todas […]

Deja un comentario